Lección 1: Nada de lo que veo significa nada.


Esta es la primera lección, la Lección 1, y hoy te pediré que practiques lo que pide. Eso es lo más importante de esta primera lección, y cada lección, haz sólo lo que te pide.

Muchas personas encuentran excusas para no hacer las lecciones, distracciones, o querer hacer las lecciones de una manera distinta a como se instruye, agregando cosas o quitando otras.


Transcripción:
Lección 1 - Nada de lo que veo significa nada.


Hoy vamos a practicar. Así que te he pedido que leas la lección, y quiero que realmente veas lo que dice. No estás leyendo estas lecciones como si fuera una novela, se te pide que practiques.

Es parecido a hacer ejercicios. Tú no ves únicamente un video de ejercicios y esperar ver resultados. Tienes que levantarte del sofá y practicar. Debes hacer lo que el libro o el video de ejercicios te indica. Esto será útil y de beneficio.

Así que lo que harás es realmente ver que se te dice ESPECÍFICAMENTE cómo hacer las lecciones. Dice aquí, “Mira ahora lentamente a tu alrededor, y aplica esta idea de manera muy concreta a todo lo que veas”

Así que ahora quiero que veas a tu alrededor. Verás alrededor y simplemente dirás lo que te pide.

Esa mesa no significa nada. Este bolígrafo no significa nada. Este par de tijeras no significa nada. Esta lámpara no significa nada. Esta computadora no significa nada. Este libro no significa nada. Esta grabadora no significa nada.

Luego dice, “Luego mira más allá de lo que se encuentra inmediatamente alrededor tuyo, y aplica la idea dentro de un campo más amplio”

Esa puerta no significa nada. Ese árbol no significa nada. Esa pintura no significa nada. Ese espejo no significa nada.

Lo que quiero que veas en esta primera lección es que muchas personas suelen alucinar. Pues si te encuentras con algo que sí tiene significado para ti, digamos tu gato está en el dormitorio, o tu perro, o tu hijo, y comienzas a decir ese perro no significa nada, inmediatamente comienzas a sentir resistencia, pues tu perro significa mucho para ti. O tu hijo, este hijo no significa nada. Este hijo significa mucho para ti y tiene mucho significado.

Lo que quiero decir es que esto se trata sólo de practicar, sólo es eso. A medida que avanzamos, experimentarás un cambio en tu percepción, y de esta manera en los primeros días, simplemente haz la práctica. Eso es todo lo que se te pide.

Ahora quiero mostrarte lo que dice en la última parte de la lección, que dice, “Las tres primeras lecciones no deben hacerse más de dos veces al día, preferiblemente una vez por la mañana y otra por la noche. No deben pasar de un minuto más o menos, a no ser que eso cause una sensación de premura. Una cómoda sensación de reposo es esencial.”

Ahora, cuando comencé haciendo estas lecciones, yo hacía las lecciones todo el día. Lo leía y veía que decía que hay que hacerlas sólo por un minuto, y pensaba que sería una excelente estudiante, que las haría todo el día y lo comprendería más rápido.

Me pasaba todo el día aplicando la lección, y lo que he llegado a entender es que cuando practicas estas lecciones, cuando en verdad estás repasando los pensamientos de que nada de lo que veo significa nada, eres transportado a un lugar donde está Cristo, donde está Dios.

Sólo por ese minuto, por ese segundo, tu mente ya no está secuenciando las cosas, y eres literalmente llevado fuera de tu estructura de identidad con el cuerpo. Luego, regresas a tus rutinas normales y tus planes, preocupándote, pensando acerca del día, pensando en el pasado, pensando en el futuro, y estas lecciones están organizadas de tal manera que quepan en tu día. Están hechas de tal forma que pasarás un poco más de tiempo en ellas cada día, y cada día estarás más en ese estado fuera del tiempo y el espacio.

Te pido hoy que hagas lo que dice la lección. Te transformará.

Lección 1: Nada de lo que veo significa nada.


Un Curso de Milagros
Lección 1 - Nada de lo que veo significa nada.

Nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar] significa nada.


Mira ahora lentamente a tu alrededor, y aplica esta idea de manera muy concreta a todo lo que veas:

Esa mesa no significa nada..
Esa silla no significa nada.
Esta mano no significa nada.
Este pie no significa nada.
Esta pluma no significa nada.

Luego mira más allá de lo que se encuentra inmediatamente alrededor tuyo, y aplica la idea dentro de un campo más amplio:

Esa puerta no significa nada.
Ese cuerpo no significa nada.
Esa lámpara no significa nada.
Ese letrero no significa nada.
Esa sombra no significa nada .

Observa que estas expresiones no siguen ningún orden determinado, ni hacen distinción entre la clase de cosas a las que se aplican. Ése es el propósito del ejercicio. La afirmación debe aplicarse sencillamente a cualquier cosa que veas. Al practicar con la idea del día, hazlo con total imparcialidad. No trates de aplicarla a todo lo que se encuentre dentro de tu campo visual, pues estos ejercicios no deben convertirse en un ritual. Asegúrate solamente de no excluir nada en particular. Desde el punto de vista de la aplicación de la idea, una cosa es igual que cualquier otra.

Las tres primeras lecciones no deben hacerse más de dos veces al día, preferiblemente una vez por la mañana y otra por la noche. No deben pasar de un minuto más o menos, a no ser que eso cause una sensación de premura. Una cómoda sensación de reposo es esencial.