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  Lección 4: Estos pensamientos no significan nada.

Transcripción:
Lección 4 - Estos pensamientos no significan nada.


Así que lo que sucederá hoy es, que voltearás tu atención de estar viendo hacia fuera, pues Jesús nos pide que veamos hacia adentro.

La Lección 4 se titula “estos pensamientos no significan nada”. Esta lección es la primera que cambia la atención de afuera hacia adentro. Hasta ahora se ha tratado acerca de las cosas sobre las cuales se posan tus ojos, en lo que ves. Así que te había pedido ver hacia fuera y aplicar la lección.

Hoy, en la Lección 4, Estos ejercicios, a diferencia de los anteriores, no comienzan con la idea de hoy. Da comienzo a estas sesiones de práctica observando los pensamientos que crucen tu mente durante un minuto más o menos. Luego aplícales la idea”, “estos pensamientos no significan nada”.

A mí me encanta este entrenamiento. De nuevo, no trates de entender lo que significan pues no serás capaz de entender. Esto te está conduciendo fuera del sistema de pensamiento que está atrapado, y ese sistema de pensamiento se ocupa en planificar, preocuparse, enfermedad, duda, celos, competencia, crítica, y quejarse. Todos los efectos de ese sistema de pensamiento están contenidos ahí.

Lo que logran estas Lecciones es que por un momento mientras estás practicando, te alzan por encima de ese viejo sistema de pensamiento. Así que en verdad te animo a que por favor practiques. No trates de pensar acerca de estas lecciones, y si te atrapas pensando y analizando las lecciones, ese es justo el pensamiento que debes usar para aplicar la lección.

Así que hoy te atraparás a ti mismo cuando estés pensando, y preguntes, “Bueno, ¿y qué significa eso?” Ese es un pensamiento. Te vuelves consciente de los pensamientos que estás teniendo, y te das cuenta que son sólo pensamientos, y ahora aplicamos la lección a ellos.

“Éste es un ejercicio importante, y se repetirá de vez en cuando de forma ligeramente distinta. Nuestra meta es entrenarte en los primeros pasos hacia el objetivo de poder separar lo que no tiene significado de lo que sí lo tiene”.

Lo que sucede a menudo, especialmente para las personas en un camino espiritual, es que piensan que tienen buenos pensamientos y malos pensamientos. Que hay pensamientos más espirituales, más amables y más útiles. Pero lo que esta lección nos enseña es que todos son lo mismo. Los “buenos pensamientos” y los “malos pensamientos” son lo mismo. Están encubriendo tus verdaderos pensamientos, los pensamientos que piensas con Dios, y así esta lección está comenzando a ayudarte a aprender a ver lo que carece de significado como fuera de ti, y lo significativo como dentro de ti.

Es un viaje de regreso.

De modo queAl usar tus pensamientos como sujetos para la aplicación de la idea de hoy, identifica cada uno de ellos por la figura o acontecimiento central que contenga”. y luego te dice exactamente cómo practicar. Así que, este pensamiento acerca de… lo que sea. Tal vez sea un pensamiento de preocupación por el dinero, o tienes un asunto con tu salud, o hay una persona en tu vida que te está perturbando, o hay algo que tienes que hacer, o puede ser algo con respecto a mí, o algo con respecto a las lecciones. Puede ser cualquier cosa. Tú usarás ese pensamiento.

Luego dice “Puedes aplicar la idea asimismo a cualquier pensamiento en particular que reconozcas que es perjudicial. Esta práctica es útil, pero no substituye al procedimiento de selección más al azar que debe seguirse al llevar a cabo los ejercicios”, por lo que sucede en la mente humana. Cuando digo mente humana me refiera a aquella que está atrapada en el tiempo y el espacio, con ese sistema de pensamiento de temor.

Lo que nos está invitando a entrenar Un Curso de Milagros, es abandonar ese sistema de pensamiento y reconocer los pensamientos que piensas con Dios. Esta mente categoriza todo. Que estos pensamientos son importantes, estos pensamientos no son tan importantes, y estos pensamientos no significan nada, y este sí realmente necesita mi atención…

Lo que quiero que veas es que todo es lo mismo. Todos los pensamientos son lo mismo y ahora verás cuáles usarás para poner en práctica. Lo que sea que venga a tu mente, esos son los pensamientos que usarás.

Luego dice, “En cualquier caso, no examines tu mente por más de un minuto. Aún no tienes suficiente experiencia como para poder evitar la tendencia a preocuparte innecesariamente”.

Yo recuerdo cuando leí esa oración, me distrajo por meses porque me sentí ofendida por esa oración, de que no tenía suficiente experiencia. Y entonces pensé, “bueno, te lo voy a demostrar”, y comencé a leer varias lecciones al día, muchas de ellas.

Yo pensé, “Al diablo contigo, yo tengo suficiente experiencia, te lo demostraré. Yo practicaré las lecciones TODO el día, y lo haré de una manera que te demuestre que no requieren tanto tiempo terminarlas. ¡No deben tomar un año entero!”

Por supuesto, cinco años más tarde, de creer que sí sabía cómo hacerlas mejor que como las enseña el libro, no pasaba de la lección 50. Y fue el momento que me di cuenta al decir, “Muy bien, comenzaré las Lecciones del Libro de Ejercicios de nuevo, y las haré exactamente como dice, pues no tengo suficiente experiencia aún, para evitar la tendencia de preocuparme innecesariamente”.

¡Me había preocupado innecesariamente por 5 años! Por supuesto, ahora me río de eso ahora, pero lo que no quiero es que te quedes atorado. Yo realmente quiero que practiques un minuto como se indica.

Más adelante dice, “Además, puesto que estos ejercicios son los primeros de su índole, tal vez te resulte especialmente difícil suspender todo juicio en conexión con tus pensamientos. No repitas los ejercicios más de tres o cuatro veces al día. Volveremos a ellos más adelante”.

Esa es la Lección 4: Estos pensamientos no significan nada.


Un Curso de Milagros
Lección 4 - Estos pensamientos no significan nada.


Estos pensamientos no significan nada. Son como las cosas que veo en esta habitación. [En esta calle, desde esta ventana, en este lugar].


Estos ejercicios, a diferencia de los anteriores, no comienzan con la idea de hoy. Da comienzo a estas sesiones de práctica observando los pensamientos que crucen tu mente durante un minuto más o menos. Luego aplícales la idea. Si ya eres consciente de pensamientos que no te hacen feliz, úsalos como sujetos para la idea. No selecciones, no obstante, sólo los pensamientos que a tu parecer son "malos". Si te acostumbras a observar tus pensamientos, descubrirás que éstos representan una mezcla tal, que, en cierto sentido, a ninguno de ellos puede calificársele de "bueno" o de "malo". Por eso es por lo que no significan nada.

Al seleccionar los sujetos para la aplicación de la idea de hoy, se requiere la acostumbrada especificidad. No temas usar pensamientos "buenos" ni "malos". Ninguno de ellos constituye tus pensamientos reales, los cuales se encuentran ocultos tras ellos. Los "buenos" no son sino sombras de lo que está más allá, y las sombras dificultan la visión. Los "malos" son obstáculos para la visión, y, por lo tanto, te impiden ver. No te interesan ni unos ni otros.

Éste es un ejercicio importante, y se repetirá de vez en cuando de forma ligeramente distinta. Nuestra meta es entrenarte en los primeros pasos hacia el objetivo de poder separar lo que no tiene significado de lo que sí lo tiene. Representa el primer esfuerzo en el objetivo a largo plazo de aprender a ver que lo que carece de significado se encuentra fuera de ti, y lo significativo dentro. Es también el comienzo del entrenamiento que le permitirá a tu mente distinguir entre lo que es lo mismo y lo que es diferente.

Al usar tus pensamientos como sujetos para la aplicación de la idea de hoy, identifica cada uno de ellos por la figura o acontecimiento central que contenga. Por ejemplo:

Este pensamiento acerca de ___ no significa nada.
Es como las cosas que veo en esta habitación, [en esta calle, etc.].


Puedes aplicar la idea asimismo a cualquier pensamiento en particular que reconozcas que es perjudicial. Esta práctica es útil, pero no substituye al procedimiento de selección más al azar que debe seguirse al llevar a cabo los ejercicios. En cualquier caso, no examines tu mente por más de un minuto. Aún no tienes suficiente experiencia como para poder evitar la tendencia a preocuparte innecesariamente.

Además, puesto que estos ejercicios son los primeros de su índole, tal vez te resulte especialmente difícil suspender todo juicio en conexión con tus pensamientos. No repitas los ejercicios más de tres o cuatro veces al día. Volveremos a ellos más adelante.